El mercado turístico de Nigeria está ganando importancia gradualmente como un sector económico importante con alto potencial de crecimiento. En 2022, el país recibió alrededor de 1.13 millones de dólares en ingresos por turismo, lo que representó aproximadamente el 0.24% de su PIB. Al mismo tiempo, Nigeria fue visitada por alrededor de 528 mil turistas extranjeros, con un gasto promedio de US$ 1,972 por persona. Esta cifra es significativamente inferior al nivel anterior a la pandemia: en 2017, por ejemplo, el número de turistas superó los 1.9 millones y los ingresos por turismo alcanzaron los 2.62 millones de dólares. Los analistas pronostican que para 2025 los ingresos por turismo aumentarán hasta los 3.45 millones de dólares y, para 2030, hasta los 5.58 millones de dólares. Aproximadamente el 72% de estos ingresos provendrá de canales online. Los hoteles y restaurantes son los mayores contribuyentes a la economía: los alimentos y las bebidas generaron 6.7 millones de dólares en 2022, o el 36% del sector total de viajes y turismo. El turismo interno ha estado en auge, especialmente desde la pandemia, cuando los nigerianos han comenzado a viajar con mayor frecuencia dentro del país. Nigeria cuenta con ricos recursos naturales y culturales, con más de 250 grupos étnicos y artefactos históricos únicos como el arte de terracota Nok y los reinos de Benin y Oyo. Las atracciones naturales incluyen las cataratas Erin Ijesha, el Obudu Resort y el Parque Nacional Yankari. El país alberga importantes eventos culturales como el Carnaval de Calabar, el Festival de Ofala y la Semana de la Moda de Lagos. Sin embargo, el sector se enfrenta a una serie de desafíos. La infraestructura insuficiente, incluidas carreteras, hoteles y servicios turísticos, limita la accesibilidad a algunos destinos. Las cuestiones de seguridad también afectan la percepción del país por parte de los viajeros internacionales. La imagen de Nigeria como una región volátil requiere una renovación de marca y una promoción como un país de creatividad, energía y hospitalidad. Para superar estas barreras, se están tomando medidas para mejorar las políticas de visas, desarrollar infraestructura para el turismo de negocios (conferencias, exposiciones) y capacitar al personal, por ejemplo a través de academias como la Del-York Creative Academy. El interés en el ecoturismo y las prácticas sostenibles está creciendo. También existe una tendencia hacia el bleisure, es decir, la combinación de viajes de negocios y de ocio, especialmente entre los viajeros nigerianos. Así, con inversiones específicas, mejoras en la infraestructura y la seguridad y un perfil internacional más fuerte, Nigeria podría convertirse en un destino turístico clave de África occidental que ofrezca experiencias culturales y naturales únicas.

