Algunos lugares no solo sirven bebidas, sino que también preservan la historia. Estos bares han sobrevivido a modas, épocas e incluso a la Ley Seca, convirtiéndose en lugares de encuentro para actores, escritores, músicos y directores. Sus bares han escuchado más secretos, debates y brindis que aplausos en la mayoría de los teatros. Te invitamos a recorrer los lugares más emblemáticos.
Europa
Harry's Bar, Venecia (fundado en 1931)
La cuna del Bellini (1948) y del carpaccio (circa 1950), creado por Giuseppe Cipriani para una condesa que no podía comer comida picante. Charlie Chaplin, Orson Welles, Truman Capote y Peggy Guggenheim frecuentaban el lugar. Los manteles blancos, la madera pulida y la luz dorada se mantienen intactos desde su época dorada.
American Bar, Hotel Savoy, Londres (desde 1893)
Uno de los bares más influyentes del mundo. A principios del siglo XX, Ada Coleman creó aquí el cóctel Hanky Panky; posteriormente, Harry Craddock escribió The Savoy Cocktail Book (1930). En 1969, Joe Gilmore creó el cóctel Moonwalk en honor a la misión Apolo 11. Entre sus clientes habituales se encontraban Winston Churchill, Marlene Dietrich y Frank Sinatra. Un dry martini aquí es más una ceremonia que un cóctel.
Bar Hemingway, Ritz París (una leyenda del siglo XX)
Famosamente "liberado" por Ernest Hemingway en 1944, la romántica historia le añade aún más encanto. Es famoso por el cóctel Ritz Sidecar, elaborado con un coñac excepcional de antes de la guerra, que en su día fue uno de los más caros del mundo. Coco Chanel, F. Scott Fitzgerald y la princesa Diana lo bebieron aquí.
Dukes Bar, Londres (el lugar favorito de Ian Fleming)
Una pequeña sala llena de libros, donde se sirven martinis helados, directamente de botellas congeladas. Ian Fleming lo visitó en la década de 1950; se dice que el ritual lo inspiró a "agitar, no remover". El bar sigue atrayendo a actores y directores que buscan una sofisticación discreta.
América
La Floridita, La Habana (fundada en 1817)
"La cuna del daiquirí", especialmente la versión helada perfeccionada por el barman Constante Ribalaigua Vert en la década de 1930. Ernest Hemingway pidió su "doble" aquí. La barra de mármol, el neón rosa y la estatua de bronce de "El Papa"; la decoración no ha cambiado en décadas.
The Old Absinthe House, Nueva Orleans (desde 1806)
Un lugar emblemático del Barrio Francés, donde se servía absenta bajo lámparas de gas a figuras como Mark Twain, Oscar Wilde y P.T. Barnum. Inmerso en la atmósfera del siglo XIX, aún atrae a músicos y actores que buscan algo auténtico.
Bar y parrilla Musso & Frank, Hollywood (fundado en 1919)
Una institución de Hollywood, adorada por Chaplin, Douglas Fairbanks, William Faulkner y Raymond Chandler, Quentin Tarantino es un cliente habitual de la actualidad. Sirven martinis impecables y sus cabinas de cuero rojo han aparecido en innumerables películas.
Bemelmans Bar, The Carlyle, Nueva York (murales pintados en 1947)
Las paredes, pintadas por Ludwig Bemelmans, el creador de Madeline, representan vistas caprichosas de Central Park. El jazz en vivo y las mesas a la luz de las velas han acogido a generaciones de artistas, desde leyendas de Broadway hasta invitados a la Gala del Met.
21 Club, Nueva York (Historia de la época de la Prohibición)
Un antiguo bar clandestino con una bodega secreta oculta tras una puerta falsa, albergó en su día a presidentes estadounidenses, estrellas de cine y magnates editoriales. Aunque lleva cerrado desde 2020, su entrada, con forma de estatua de un jockey, sigue siendo icónica.
Dante, Nueva York (fundada en 1915; revivida en la década de 2010)
Un café italiano renacido como un bar de clase mundial, ganó el premio al "Mejor Bar del Mundo" en 2019 y 2020. Famoso por sus numerosas variantes del cóctel Negroni y su ambiente soleado y animado, es un lugar popular para comediantes, actores y músicos después de sus espectáculos.
Asia y Oceanía
Long Bar, Raffles, Singapur (desde 1915)
Cuna del Singapore Sling, creado por Ngiam Tong Boon, la tradición de servir cáscaras de cacahuete en el suelo se remonta a la época colonial. Escritores como Somerset Maugham e íconos del pop en gira se detuvieron aquí para disfrutar de este ritual.
The Peninsula Bar, Hong Kong (un paraíso de élite)
Culto a la elegancia colonial, acoge a estrellas de cine, representantes de casas de moda y músicos de gira. Sus vistas al puerto Victoria, su estricto código de vestimenta y su servicio discreto lo convierten en un imán para estrenos y afterparties.
Consejos de los lugareños: Cómo sentirse como un local
— Reserve con antelación: la audiencia de celebridades alcanza su pico temprano y tarde en la noche, antes y después de los estrenos.
— Respeta el código de vestimenta: las zapatillas deportivas y los pantalones cortos podrían impedirte asistir a películas clásicas. — Pide un cóctel de autor: un Bellini en Venecia, un Singapore Sling en Singapur, un Hunky Punky en Londres, un Daiquiri en La Habana... siente el alma del lugar.
— Observe el ritual: en los bares históricos, el ritmo es parte de la magia; deje que el momento perdure.
—Toma asiento en la barra: allí es donde ocurren las conversaciones y las historias.

