Según el Jamaica Observer, el huracán Melissa fue uno de los más destructivos en la historia del país. La poderosa tormenta de categoría 5 azotó la costa sur de Jamaica, causando cortes de energía, daños a la infraestructura y el cierre temporal de los tres aeropuertos internacionales: Norman Manley, Sangster e Ian Fleming.
El ministro de Turismo, Edmund Bartlett, informó que el sector turístico ha sufrido pérdidas colosales: las estimaciones preliminares indican daños de hasta 14 mil millones de dólares, lo que representa casi tres cuartas partes del PIB anual del país. El turismo, que supone aproximadamente un tercio de la economía de Jamaica, se ha paralizado por completo. Los hoteles han evacuado a sus huéspedes y los cruceros han modificado sus itinerarios.
Las autoridades han creado un centro de coordinación especial para reactivar el sector. Este centro cuenta con representantes del gobierno, la oficina de turismo y empresas privadas, entre ellas Sandals Resorts International. El objetivo principal es reabrir la industria turística el 15 de diciembre de 2025, a tiempo para la temporada navideña.
Los residentes de las zonas afectadas, especialmente en Montego Bay y Negril, han iniciado una intensa labor de limpieza tras el paso del huracán. A pesar de la devastación, las autoridades aseguran que Jamaica está preparada para una rápida recuperación gracias al apoyo internacional y a la solidez de su infraestructura turística.
Tras devastar Jamaica, el huracán Melissa se dirigió hacia la costa este de Cuba. Según Granma, las autoridades ordenaron evacuaciones en las zonas costeras de las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo. Los centros turísticos de la costa caribeña también están en riesgo.
El Ministerio de Turismo de Cuba informó que varios hoteles y balnearios han suspendido temporalmente sus operaciones. Los turistas de la región han sido reubicados en zonas más seguras. Las estimaciones preliminares cifran los daños del huracán en hasta 5 millones de dólares, lo que representa un duro golpe para la economía del país.
A pesar de la amenaza, las autoridades aseguraron que importantes destinos turísticos como Varadero y La Habana permanecen seguros. Las labores de recuperación comenzarán inmediatamente después de que pase la tormenta. Socios internacionales, entre ellos Francia y países latinoamericanos, ya han ofrecido su ayuda.
Los expertos señalan que el huracán Melissa representó un serio desafío para la industria turística del Caribe, pero también demostró la disposición de los países para coordinar esfuerzos y responder con rapidez.

