Ante las graves interrupciones en el transporte aéreo en Estados Unidos, los turistas optan cada vez más por el transporte terrestre. Del 7 al 11 de noviembre, las aerolíneas cancelaron miles de vuelos, coincidiendo con los preparativos para el Día de Acción de Gracias, una de las temporadas de mayor afluencia turística del año.
Según Wanderu y Flix, las reservas de autobuses han aumentado entre un 20 % y un 30 % en comparación con el año pasado, y Amtrak prevé una afluencia récord de pasajeros en las rutas del noreste, incluidas Boston, Nueva York y Washington. Los precios de los billetes han subido entre un 10 % y un 11 %, pero la demanda se mantiene alta.
Para los turistas, esto significa que deben planificar sus viajes con antelación y tener en cuenta posibles retrasos. A pesar de las dificultades, el transporte terrestre se ha convertido en una alternativa fiable, que permite a los viajeros llegar a sus destinos incluso durante la crisis de la aviación.

