Un estudio realizado por científicos de la Universidad Tecnológica de Queensland (Australia) concluyó que, para 2033, el número de turistas que visitan la Antártida podría alcanzar los 450 al año. A modo de comparación, el continente recibió aproximadamente 125 visitas en la temporada 2023-2024. Este crecimiento supone graves riesgos para el ecosistema, como el aumento del deshielo, la presión sobre las colonias de pingüinos y focas, y la contaminación costera. Los científicos proponen introducir un impuesto turístico y cuotas para el número de turistas a fin de equilibrar el interés por esta región única y su protección. Para los viajeros, esto significa que los futuros viajes a la Antártida podrían resultar más caros y exclusivos. Consejo práctico: si planea una expedición, es mejor hacerlo en los próximos años, antes de que las restricciones se endurezcan.

