La nueva temporada turística en la Antártida comenzó oficialmente a finales de octubre de 2025 y se extenderá hasta marzo de 2026. Según la Asociación de Operadores Turísticos de la Antártida (IAATO), se espera que más de 120 turistas visiten el continente esta temporada, estableciendo un nuevo récord. Entre los itinerarios más destacados se incluyen cruceros desde Ushuaia, Argentina, a la Península Antártica y las Islas Shetland del Sur, así como excursiones aéreas con aterrizajes en el continente.
Una característica especial de la temporada 2025/26 son las nuevas normas de seguridad ambiental. Los operadores turísticos deben supervisar estrictamente el desembarque de los turistas, limitando los grupos a 100 personas a la vez. Se han introducido requisitos adicionales de desinfección del equipo para prevenir la introducción de especies invasoras. Además, el IAATO, en colaboración con científicos de Chile y Argentina, ha desarrollado un programa para monitorear el impacto del turismo en las colonias de pingüinos y aves marinas.
Las empresas de expediciones están experimentando un creciente interés en los "tours exprés": vuelos desde Punta Arenas, Chile, seguidos de aterrizajes en pistas de hielo y pernoctaciones en campamentos de tiendas de campaña. Estos programas reducen el tiempo de viaje a entre 5 y 7 días, lo que hace que la Antártida sea más accesible a un público más amplio.
Al mismo tiempo, los expertos advierten que el crecimiento del turismo supone riesgos para el frágil ecosistema de la región. Las autoridades de Chile y Argentina, cuyos puertos gestionan la mayor parte del flujo turístico, han anunciado planes para reforzar los controles a los operadores e incrementar las tasas ambientales.
La Antártida sigue siendo, por tanto, uno de los destinos turísticos más singulares, que combina el espíritu de aventura con la necesidad de cumplir estrictamente las normativas medioambientales.

