El 7 de noviembre entraron en vigor en Tailandia regulaciones más estrictas sobre la venta y el consumo de alcohol. Ahora, tanto los vendedores como los propios turistas pueden ser multados con hasta 10 000 baht por comprar o consumir alcohol durante las horas prohibidas: de medianoche a 11:00 y de 14:00 a 17:00. Anteriormente, la responsabilidad recaía únicamente en los vendedores, pero las autoridades han ampliado las medidas para reducir el consumo excesivo de alcohol en las zonas turísticas.
Para los viajeros, esto implica prestar mayor atención a las leyes locales: se pueden pedir bebidas libremente en hoteles, restaurantes y establecimientos con licencia, pero comprarlas en tiendas o consumirlas en la calle fuera de estos horarios puede acarrear una multa. Existen excepciones en las zonas de ocio nocturno, pero sus límites aún no se han definido con precisión.
Los expertos aseguran que las nuevas normas no arruinarán sus vacaciones: los turistas pueden disfrutar de cócteles junto a la piscina o vino con la cena, pero deben evitar infracciones accidentales. Al mismo tiempo, las autoridades advierten sobre los riesgos de consumir alcohol de baja calidad, especialmente alcohol casero, que puede contener metanol.
Mientras Tailandia se esfuerza por mantener un equilibrio entre el atractivo turístico y la seguridad pública, se aconseja a los viajeros que planifiquen su entretenimiento nocturno con antelación y que tengan en cuenta las nuevas restricciones.

