Tras la advertencia de China a sus ciudadanos de no viajar a Japón, las acciones del sector turístico se desplomaron. Japan Airlines y las principales cadenas minoristas perdieron valor, y los analistas advierten que un colapso total de las llegadas de turistas chinos podría provocar una caída del PIB de Japón del 0,5 %. Los turistas chinos representan casi una cuarta parte del total de visitantes, y su pérdida afectará a hoteles, aerolíneas y comercios minoristas. En medio de las tensiones geopolíticas en torno a Taiwán, Tokio busca maneras de diversificar la demanda e impulsar el turismo interno.

