Los medios egipcios informaron que las autoridades del país, en colaboración con las principales cadenas hoteleras, han reforzado las medidas de seguridad en los complejos turísticos del Mar Rojo. Se han instalado nuevos sistemas de videovigilancia en Hurghada y Sharm el-Sheikh, se han incrementado los patrullajes y se han introducido controles de seguridad adicionales en los aeropuertos.
Según funcionarios del Ministerio de Turismo egipcio, estas medidas tienen como objetivo restaurar la confianza de los turistas adinerados, que en los últimos años han optado cada vez más por destinos alternativos como Dubái, Abu Dabi y Turquía.
Los hoteleros señalan que los clientes de alto poder adquisitivo son especialmente sensibles a las cuestiones de seguridad, por lo que Egipto se está centrando en cultivar la imagen de un "complejo turístico de confianza". Además, se prevén nuevos paquetes VIP para 2026, que incluirán traslados privados, guías personales y acceso a rutas de excursiones exclusivas.
Los expertos creen que estas medidas ayudarán a Egipto a recuperar parte de su segmento premium, especialmente el procedente de Europa y Rusia, donde el interés por el país es tradicionalmente alto.

