A partir del 28 de octubre de 2025, Venecia ampliará y consolidará oficialmente su sistema de entrada de pago para quienes visiten el centro histórico en una excursión de un día. Si bien la tarifa se implementó durante un período de prueba de solo 29 días en 2024, se extenderá a 54 días al año en 2025, incluyendo festivos y temporadas altas.
Los precios de las entradas ahora varían:
— 5 euros al reservar con antelación (4 o más días antes de la visita);
— 10 euros por reserva “de última hora” (3 días o menos).
El pago puede realizarse a través de la plataforma en línea Venezia Unica, donde los turistas reciben un código QR que deben presentar en los controles de seguridad. Estos controles se realizan aleatoriamente en las entradas al centro de la ciudad.
Los siguientes conceptos están exentos de pago:
- residentes de Venecia y la región del Véneto;
- estudiantes y personas que trabajan en la ciudad;
- turistas que pernoctan en hoteles o apartamentos en Venecia (ya pagan una tasa turística);
- niños menores de 14 años.
La multa por infringir las normas oscila entre 50 y 300 euros.
Las autoridades recalcan que el objetivo de esta medida es reducir la presión sobre la infraestructura, preservar el patrimonio cultural y mejorar la calidad de vida de los residentes. Según datos municipales, en 2024 el número de visitas de un día disminuyó un 8%, mientras que aumentó el número de turistas que se alojaron durante varios días.
De este modo, Venecia no solo consolidó la práctica de cobrar entrada, sino que también la hizo más flexible y estricta, convirtiendo a la ciudad en un ejemplo para otros centros turísticos europeos que sufren de turismo excesivo.

