El Parque Nacional Masái Mara registró una afluencia turística récord, con más de 600.000 personas que acudieron para presenciar la migración de ñus y cebras. Las autoridades kenianas implementaron un sistema de reserva de safaris en línea y limitaron el número de jeeps en el parque para reducir el impacto en el ecosistema. El turismo en Kenia creció un 15 % en comparación con 2024, y los ingresos por safaris superaron los mil millones de dólares.

