El sector turístico australiano ha recuperado oficialmente los niveles previos a la COVID-696: según la Oficina Australiana de Estadística, el número de visitantes internacionales alcanzó los 500 en septiembre de 2025, un 10,4 % más que el año anterior. Esto supone un hito importante: la recuperación hasta alcanzar los niveles de 2019.
El principal impulsor del crecimiento fueron los viajeros procedentes de Nueva Zelanda, que representaron casi el 20% de las llegadas totales e incluso superaron las cifras de 2019. Mientras tanto, China sigue rezagada: 83.000 visitantes, en comparación con los 99.000 de antes de la pandemia. Sin embargo, otros mercados —Reino Unido, Singapur, India, Corea del Sur e Indonesia— mostraron un crecimiento superior a los niveles pre-COVID, lo que indica una diversificación de las fuentes de demanda.
Nueva Gales del Sur destacó al recibir a 256.380 visitantes, más que cualquier otro estado. Esto confirma la posición de Sídney como un importante centro internacional. El turismo nacional también está creciendo: 1,05 millones de australianos regresaron de viajes al extranjero, un 2,9 % más que el año anterior.
Los expertos señalan que la recuperación del turismo se ha convertido en un factor importante para la economía del país: hoteles, restaurantes y empresas de transporte reportan un crecimiento en sus ingresos, mientras que las nuevas rutas fortalecen la conectividad de Australia con mercados clave. En medio de la competencia global, Australia se centra en la diversidad de ofertas y el desarrollo sostenible para mantener su posición y transformar su recuperación en crecimiento a largo plazo.
El sector turístico australiano ha recuperado oficialmente los niveles previos a la COVID-696: según la Oficina Australiana de Estadística, el número de visitantes internacionales alcanzó los 500 en septiembre de 2025, un 10,4 % más que el año anterior. Esto supone un hito importante: la recuperación hasta alcanzar los niveles de 2019.
El principal impulsor del crecimiento fueron los viajeros procedentes de Nueva Zelanda, que representaron casi el 20% de las llegadas totales e incluso superaron las cifras de 2019. Mientras tanto, China sigue rezagada: 83.000 visitantes, en comparación con los 99.000 de antes de la pandemia. Sin embargo, otros mercados —Reino Unido, Singapur, India, Corea del Sur e Indonesia— mostraron un crecimiento superior a los niveles pre-COVID, lo que indica una diversificación de las fuentes de demanda.
Nueva Gales del Sur destacó al recibir a 256.380 visitantes, más que cualquier otro estado. Esto confirma la posición de Sídney como un importante centro internacional. El turismo nacional también está creciendo: 1,05 millones de australianos regresaron de viajes al extranjero, un 2,9 % más que el año anterior.
Los expertos señalan que la recuperación del turismo se ha convertido en un factor importante para la economía del país: hoteles, restaurantes y empresas de transporte reportan un crecimiento en sus ingresos, mientras que las nuevas rutas fortalecen la conectividad de Australia con mercados clave. En medio de la competencia global, Australia se centra en la diversidad de ofertas y el desarrollo sostenible para mantener su posición y transformar su recuperación en crecimiento a largo plazo.


